4 Maneras de Prevenir las Mordeduras de Perro en los Carteros de Baltimore, Maryland

El cartero y el perro: una lucha tan antigua como el tiempo. Si bien el conflicto entre los perros y los carteros a menudo se ha interpretado a la ligera en la televisión y en las películas, la realidad es que esta lucha tiene más que un grano de verdad. El Servicio Postal de EE.UU. acaba de publicar su lista de ciudades donde los carteros sufren más mordidas, y Baltimore, MD esta en lugar número 8 con 29 mordeduras de perro en 2012.

Es importante asegurarse de que los carteros se sienten seguros al entregar nuestro correo. Si la compañía considera que su perro es una amenaza, la oficia de correspondencias le pedirá que recoja su correo desde la oficina de correos usted mismo hasta que sea seguro hacer las entregas. El Servicio Postal de EE.UU. informa que cerca de 5,900 carteros fueron atacados el año pasado. Esto no es nada en comparación con el número de estadounidenses mordidos por perros cada año, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: son más de 4.7 millones. Los perros, a diferencia de los seres humanos, no son capaces de pensar de manera lógica y reaccionan a las situaciones en función de sus instintos. Para ser dueño responsable de un perro alrededor de los carteros, siga estos consejos:

1) Entrenamiento de Obediencia: Enseñe a su perro cómo comportarse a su alrededor y con extraños. El entrenamiento de obediencia también ayudará al propietario a mantener el control sobre sus perros.

2) Conozca a su Perro: Si su perro protege su territorio, tome precauciones cuando el cartero viene a entregarle el correo porque su perro puede pensar que el portador es una amenaza imponente.

3) Separe a su Perro y el Cartero: Cuando el cartero llega a su casa para repartir el correo, mantenga a su perro dentro de la casa. Asegúrese de que su perro este lejos de la puerta para evitar que se precipite al cartero manteniendo a su perro con una correa o en otra habitación.

4) El Amor a su Perro: Los perros que no están socializados, que están desatendidos, atados por largos períodos de tiempo, o no reciben suficiente atención suelen convertirse en mordedores.